Entre los recortes sociales que estamos sufriendo se encuentran los que afectan a la Ley de Dependencia, que van a tener importantes consecuencias para muchas familias: el Gobierno rebaja en un 13 % la aportación del Estado a las Comunidades Autónomas, esta reducción significa que los Gobiernos regionales percibirán unos 200 millones de euros menos a los que hay que sumar 283 millones suprimidos por el Ejecutivo a través de los Presupuestos Generales del Estado en marzo.
Asimismo, el Gobierno rebaja un 15% las prestaciones a cuidadoras/es familiares de personas dependientes y deja de cotizar la Seguridad Social por aquellas personas que cuidan de un familiar dependiente. Ahora mismo cobran una media de 400 euros, con lo que se perderían al mes 60 euros.
Los estereotipos de género siguen vigentes en nuestro país y hacen que sean las mujeres quienes se ocupan del cuidado. Como bien sabemos el 83% de las personas que cuidan a familiares dependientes son mujeres. La aprobación de la Ley de Dependencia supuso un cambio importante para las mujeres que cuidaban en casa a algún familiar. Se trata de una ley que tiene aspectos positivos: el reconocimiento que se hace en la formulación de la ley de la contribución de las mujeres al cuidado de las personas en situación de dependencia, es decir, recibir una compensación económica y que el Gobierno pagara la cotización a la SS.
Al analizarla con enfoque de género, se vio que podía tener efectos perversos para las mujeres. Para María del Mar García Calvente Esta prestación se define como de “carácter excepcional”, y su cuantía se ha fijado por debajo del salario mínimo para los casos de grandes dependientes. No se contemplan otros tipos de prestaciones económicas para las personas que cuidan, como las que ya existen en otros países de nuestro entorno. Al mismo tiempo perpetúan los roles de género y mantiene la división sexual del trabajo, ya que son las mujeres quienes mayoritariamente desarrollan dicha tarea.
¿Qué sucede ahora con las mujeres que cuidan en casa a un familiar? Se reduce la prestación que recibenen y ya no cotizan a la SS, pero se ha perpetuado su rol de cuidadoras y hará más difícil aún que el entorno familiar acepte que busquen un trabajo remunerado.
El incremento de la esperanza de vida supone que cada vez son más las personas que necesitan ayuda en su vida diaria y que requieren una ayuda más profesionalizada y constante que difícilmente puede prestarse por el entorno familiar. Por ello, lo que se deben implantar son servicios y ayudas públicas que permitan “el desarrollo de cada uno de sus miembros, y muy en especial de la mujer, y ello como resultado del compromiso de la socialdemocracia con la igualdad entre los sexos, la cual requiere que la mujer tenga los mismos derechos que el hombre, incluyendo su derecho a integrarse en el mercado de trabajo para conseguir su propia autonomía, la cual exige a su vez el desarrollo de una infraestructura de servicios de apoyo a la familia que le permitan compaginar las responsabilidades familiares con sus aspiraciones profesionales, (en palabras de Vicenc Navarro).
Este es el esquema que debe promoverse, dotación de recursos para las personas y corresponsabilidad en los cuidados, lo preocupante hoy es que se elimine una prestación a las personas cuidadoras, léase mujeres, que ven como las prestaciones que recibían se reducen sin que se avance en servicios públicos.
Otro aspecto en el que influirán los recortes a la dependencia sobre las mujeres es en aquellas que trabajan dentro del trabajo remunerado. Al endurecer las condiciones de acceso a la prestación, las mujeres que vienen desarrollando como profesionales esta función ven como su empleo peligra. En las zonas rurales muchas mujeres comenzaron a trabajar en el servicio a personas dependientes y realizaban por primera vez un trabajo remunerado que las daba una independencia económica. ¿Qué perspectivas tienen ahora con los recortes previstos?



Con ley y sin ley de dependencia el rol de la mujer, esposa, madre y cuidadora de enfermos y/o ancianos de la familia se ha llevado durante años, con la ley de dependecia ( a pesar de la posible discriminacion) al menos se reconocia ante la sociedad y el sistema la labor callada y abnegada de todas nosotras, yo soy cuidadora de mis familiares desde que tenia 25 años, mi abuelo y mi madre ahora, tengo 44, mi acceso al mercado laboral ahora es impensable, y más con la crisis, y si salgo a trabajar como hacia antes si me tocara la loteria del trabajo, qué hago dejo a mi madre en la cama sola horas y horas…… por que no creo que me paguen para yo meter a otra persona y ahora hay que augantar y darse tortas por el trabajo. Yo personalmente me siento estafada, sin salida de un trabajo digno y sin poder cuidar dignamente a mi madre ya que ese dinero nos ayudaba mucho, yo vivo en Andalucía de momento la Junta ha apoyado a los funcionarios con la paga extra de los 45.000 cuidadores no ha dicho mi mu,supongo que pasará la responsabilidad al gobierno central. No creo que con mis 50€ y dejar de cotizar ayude mucho a los banqueros, politicos de turno, y demás chupopteros a salir de la crisis pero algo esta claro a mi madre y a mi nos hunde más en la miseria. LEY DE DEPENDENCIA= MISERIA COMPARTIDA.
Hola Marí Paz
El rol de las mujeres como madres-esposas-hijas, cuidadoras de la familia es la carga que muchas mujeres tenemos como consecuencia de los mandatos de género que eximen a los hombres de estas obligaciones y nos condicionan, a veces de por vida.
Dices que si te tocara la lotería de de tener un trabajo, cuanta razón tienes, hoy tener un trabajo es una lotería, pero ademas ¿quien cuidaría entonces de nuestras madres y/o padres, de nuestros hijas/os, etc.? si antes era complicado en la situación actual es impensable pensar que el Estado va proveer de los servicios sociales necesarios.
Gracias Marí Paz por compartir tu situación, que en diferente medida muchas mujeres vivimos cada. Cuando somos jóvenes el cuidado de nuestras hijas e hijas, cuando somos más mayores las necesidades y obligaciones son diferentes, pero no por ello condicionan menos.
Un saludo
Ángeles