Con #EneroDenuncialaViolenciaSimbólica comienza su andadura la campaña #12causasFeminsitas que busca que “cada mes todas las organizaciones feministas se unan para visibilizar, cada una a su modo, una parte del mensaje de desigualdad latente en la sociedad de forma coordinada. Para ello, cada mes se elegirá un tema y se intentará formar, visibilizar, educar o responder preguntas sobre el mismo”. Mi aportación a esta causa.
¿Qué es la violencia simbólica?
«La violencia simbólica es esa violencia que arranca sumisiones
que ni siquiera se perciben como tales apoyándose en unas «expectativas
colectivas», en unas creencias socialmente inculcadas»
Pierre Bourdieu:
Esta definición de violencia simbólica nos permite analizar las violencias simbólicas que sufren las mujeres. El patriarcado ha dado por supuesta la sumisión de las mujeres, primero al padre, después al marido a al hermano, su deber era obedecerles y cuidarles, seguir sus directrices y cuidado la que intentara salirse de esta dominación.
Mucho hemos avanzado en este terreno, pero ¿cuántas sumisiones encubiertas permanecen en el imaginario colectivo? Veamos algunos ejemplos: ¿quién se encarga de cuidar a la familia? Ya hemos analizado en otras ocasiones el tema del cuidado de hijas e hijos, pero pongamos que el padre o la madre son mayores o enferman. Será la hija, e incluso la nuera, quien asuma la mayor parte del trabajo del cuidado, la responsabilidad de las mujeres en estos casos se presupone de tal manera que si alguna mujer intenta no hacerlo, el entorno se encarga de recordarle su responsabilidad, o bien ella misma se culpabiliza. Cuando es un hombre quien de forma excepcional asume esta tarea es alabado como una persona y valorado por la familia y/o el resto de la sociedad, si lo hace una mujer nadie la valora, se da por supuesto que es su obligación. Son las expectativas colectivas de que habla Bourdieu, las creencias socialmente inculcadas.
Otro ejemplo de violencia simbólica lo podemos ver en el control que se ejerce sobre las mujeres a la hora de vestir o a la hora de salir por las noches. Bajo la apariencia de proteger se inculca a las mujeres la idea de que no deben llevar determinada ropa pues es provocativa y puede traerle problemas, léase acoso o violación. Lo hemos visto hace unos días cuando un obispo decía que las mujeres que sufren maltrato es porque se lo buscan. Este control, supuestamente protector, es una forma de violencia simbólica y no debemos olvidar que está hoy vigente. Desde el momento en que se presupone que las mujeres corren peligro, se debería concienciar a los hombres para que no comentan estos delitos, pero se culpabiliza a las mujeres indirectamente al “aconsejarlas” lo que deben hacer. Lo mismo ocurre con las salidas nocturnas, las jóvenes escuchan, aún hoy, de forma sistemática que deben tener cuidado, que pueden tener problemas, es decir, volvemos a lo mismo puede ser acosadas, violadas, etc.
Ante esto mi pregunta es ¿Cuándo se va a decir a quienes controlan, acosan, violan, etc., que las mujeres son sujetos de derecho, que pueden salir y vestir como quieran? Podemos seguir poniendo ejemplos, pero lo mejor es que otras/os señaléis esas violencias simbólicas que se detectan en nuestra sociedad.








