Feeds:
Entradas
Comentarios

Todas somos Juana RivasEl verano suele ser un tiempo de impasse, una merecida época de descanso que nos mantiene  al margen de las noticias y los sucesos que acontecen; pero algunos acontecimientos de este verano nos han hecho despertar antes de tiempo del sopor veraniego. Voy a hablar solamente de uno de  estos sucesos por tener relación directa con los temas que analizo en este blog.

Una mujer nos ha mantenido en vilo: Juana Rivas.  Su lucha contra la justicia patriarcal ha mantenido alerta al movimiento feminista. Durante julio y agosto, el movimiento feminista (que no los feminismos), diverso y plural ha convocado manifestaciones en muchas ciudades contra las leyes machistas para apoyar a Juana, que se negó a aceptar una sentencia que la obligaba a entregar a su hijos a su expareja, condenado por violencia de género. Lo que finalmente se ha visto obligada a hacer.

Las campañas en las redes sociales han sido intensas durante el verano y también ha sido intensa la campaña mediática de colectivos machistas contra esta mujer que pedía que la justicia no fuera ciega y sorda a su demanda de amparo.

Mucho se ha escrito estos días cuestionando la decisión de Juana Rivas, sobre las personas que la han asesorado, sobre las que la hemos apoyado en la distancia, las que dijimos alto y claro #JuanEstáEnMiCasa, o hemos asistido a concentraciones o publicado artículos apoyando que se rebelara contra el mandato judicial que exigía la entrega de sus hijos al padre, condenado por maltrato. Ella pedía que la jueza escuchara a sus hijos.

También han sido muchas las personas y organizaciones que han apoyado de manera incondicional a Juana Rivas y han pedido a la justicia que tuviera en cuenta sus demandas.  Como ejemplo de lo mucho que se ha escrito, analizando y apoyando a Juana Rivas, resalto el artículo de Rosa Cobo Bedia “Atrévete a aprender” y  el comunicado de la Asociación de Mujeres Juezas, que reclama normas específicas para evitar casos como el de Juana Rivas.

No voy a mencionar los artículos que se han publicado cuestionando la postura de Juana Rivas, criticando a sus asesoras, insultando a las feministas que las apoyábamos,  si lo que buscan es demostrar que son mejores ciudadanas/os por acatar sin ningún cuestionamiento la justicia patriarcal, sin tener en cuenta que la justicia es interpretativa y que no aplica la perspectiva de género, ni en el caso de Juana Rivas ni en otros muchos casos, no seré yo quien les dé pábulo.

Apoyo a Juana Rivas porque:

Considero que es una mujer que ha sufrido violencia machista y ha tomado la decisión de no entregar a sus hijos a un maltratador. Parto del hecho de que Juana ha tomado libremente una decisión valiente, arriesgada y por ello merece todo el respeto.

Se ha cuestionado que haya sufrido violencia de género, a pesar de existir una sentencia firme, llegando al extremo de que algunas personas y medios de comunicación han dado voz y credibilidad a un hombre con sentencia firme por maltrato.

Sus asesoras han sido  vilipendiadas por la prensa, se les ha acusado de haber aconsejado mal a Juana Rivas y finalmente han sido llamadas a declarar acusadas de inducirla a sustraer a sus hijos a la justicia.

Hay muchas mujeres que cada día sufren violencia machista sin que la sociedad, ni esas personas que tanto defienden el Estado de Derecho, levanten la voz para denunciarlo, ni digan  una palabra para apoyarlas.

Hay muchas Juanas. Tenemos ejemplos sobrados de mujeres que entregaron a sus hijas/os, como les ordenó el juzgado correspondiente y no volvieron a verlas/os. Bien sabemos que muchas veces los maltratadores amenazan con matar a sus hijas/os (a veces no se queda en amenaza) para someter a las mujeres.

No podemos olvidar que el poder está en manos de los hombres y que los “pactos entre pares”, de los que habla Celia Amorós, siguen vigentes y por ello casos como el de Juana Rivas son utilizados para defender la supremacía masculina.

La división sexual del trabajo sigue vigente y muchas mujeres siguen estando relegadas al ámbito reproductivo, con la consiguiente dependencia económica que ello conlleva.

El rol de la mujer como madre se ensalza, se mitifica, pero ¡¡cuidado!! si un hombre decide hacer valer sus derechos de padre, se llega a cuestionar si la madre está capacitada para cuidarlos. Como defensora de la corresponsabilidad en los cuidados, considero que madre y padre tienen el derecho y la obligación de cuidar de sus criaturas, pero cuando un hombre ha sido condenado por maltrato las cosas cambian.

Deseo que los partidos políticos, que firmaron en julio el documento contra las violencias machistas, se posicionen y dejen oír su voz para impedir que Juana Rivas sea juzgada y condenada.

Como mujer, como feminista, no quiero quedarme callada ante el acoso que algunos medios de comunicación y diferentes colectivos machistas están llevando a cabo contra el movimiento feminista y que se están sirviendo del caso de Juana Rivas para arremeter contra las reivindicaciones feministas.

Son muchas las mujeres que sufren violencia de género, ya sea física o psicológica. Este año 47 mujeres han sido asesinadas por ser mujeres, pero la sociedad no se conmueve, no sale a la callé a demandar medidas reales. Las instituciones se limitan, cuando lo hacen, a un minuto de silencio, como si los asesinatos de mujeres entraran dentro de la normalidad, como si fuera el precio que las mujeres debemos pagar por rebelarnos contra el mandato patriarcal.

Asociaciones de mujeres hacen un llamamiento a manifestarse contra las leyes machistas que no definen a las mujeres.

Justicia para Juana Rivas

 

 

 

 

 

Anuncios

“La mayoría de los españoles apoya la maternidad subrogada” dice un titular de la Cadena Ser en base a una encuesta realizada por el Observatorio de la SER. El hecho de hablar de maternidad subrogada sin cuestionar este término supone ya aceptar una práctica que como mínimo es polémica.

La RAE define subrogar como:

Sustituir o poner a alguien o algo en lugar de otra persona o cosa”. Es decir, hablar de maternidad subrogada implica que alguien sustituye a la madre. Pero quienes defienden que debe legislarse a favor, consideran que la mujer que gesta no es madre. ¿Qué se sustituye entonces? ¿Qué es la mujer que gesta, una mera portadora?

Vientres de alquiler

Pero vayamos por partes, la primera pregunta hace referencia a si se tiene una opinión formada sobre la maternidad subrogada. Según la encuesta el 59,3% está de acuerdo con ello. Si tuviéramos que tener en cuenta dicha encuesta faltarían datos desagregados por sexo.

La segunda pregunta es claramente tendenciosa, pues pregunta: “La maternidad subrogada es una práctica por la cual una mujer ayuda a una persona o pareja a tener un hijo, aceptando que se le transfiera a su útero un óvulo previamente fecundado, gestándolo a término, pariéndolo y renunciando a la filiación materna”. ¿En qué medida apruebas o no la maternidad subrogada?

Al explicar qué es la maternidad subrogada, dice que es: “una práctica por la cual una mujer ayuda a una persona o pareja a tener un hijo”. Se olvida la encuesta de señalar que la mujer que presta su útero, su cuerpo, recibe una compensación económica a cambio y tampoco explica que las mujeres que se someten a este procedimiento son sometidas previamente a todo tipo de  análisis.  No olvidemos que ‘quien paga manda’ y como compran un producto (un hijo o una hija), quieren que sea perfecto.

Para que quede más claro, las mujeres, cuando firman el contrato y se quedan embarazadas, viven aisladas y hacen dejación de su derecho a cambiar de opinión, a abortar, etc.; o son obligadas a abortar si en el feto se detecta algún problema. Si a pesar de todos los controles, la criatura nace con alguna deformidad la persona que contrata puede no hacerse cargo de ella.

Sí, ya sé que se puede argumentar que no se pueden explicar tantas cosas en una encuesta, pero lo que nunca se debe hacer  es orientar la pregunta para obtener un determinado resultado, que es lo que pasa con la pregunta en cuestión.

Se explica también en la encuesta que la madre gestante renunciará a la filiación materna. En este punto me remito a lo que señala Mar Esquembre Cerdá: “en nuestro ordenamiento jurídico, está claro que la filiación materna se determina por el parto o, dicho en otras palabras, madre es la que ha parido“. ¿Cómo se puede forzar a una persona a renunciar a sus derechos?

Como ya he señalado en otras ocasiones, los deseos no son derechos, y legalizar esta práctica atenta contra los derechos de las mujeres, al considerarlas meros recipientes para satisfacer el deseo de otras personas.

#NoSomosVasijas

#NoPrestoMiÚtero

#19JalertaFeminista

Los hospitales públicos “permiten” que una persona de la familia permanezca tanto de día como de noche durante la hospitalización. Digo permiten porque no hace tanto tiempo que las visitas hospitalarias se limitaban a unas horas al día, salvo casos de extrema gravedad. Es evidente que para una persona enferma estar acompañada es positivo, el apoyo emocional es muy importante, sobre todo cuando se trata de personas mayores que requieren de una atención constante. Pero atender en el entorno hospitalario plantea una serie de problemas que merece la pena analizar.

Hospitales públicos

.- En primer lugar, el cuidado familiar en los hospitales recae mayoritariamente en las mujeres. Es cierto que cada vez se ven más hombres cuidando, pero aún son minoría y cuando lo hacen es más como visita que como cuidadores permanentes. Es decir, se puede afirmar que los roles de género siguen presentes en esta tarea que muchas veces provoca situaciones difíciles; el agotamiento físico, emocional o psicológico se puede apreciar paseando por una planta de geriatría, en la que las estancias hospitalarias suelen ser de larga duración.

Permanecer en una habitación compartida con más pacientes y su familias ya supone un esfuerzo de adaptación importante, si a ello añadimos tener que dormir en un sofá o tener que estar pendiente durante día y noche de que la persona hospitalizada permanezca tranquila, implica un sobreesfuerzo que cualquiera que lo haya vivido, aunque sea sólo un día, conoce lo que esto implica.

.- En segundo lugar, el cuidado familiar supone para el hospital prescindir de personal, pues la familia se ocupa de muchas tareas que deberían ser cubiertas por la institución sanitaria, ser realizadas por las/os profesionales del centro. En el caso de personas que no pueden moverse, que permanecen en cama, son muchas las funciones que desarrollan las familias. Darles  de  comer, estar pendientes de que no adopten posturas inadecuadas, llamar al personal sanitario, tranquilizarles y sobre todo darles afecto.

Como siempre que hablamos de cuidados, sabemos que es gratificante prestar el apoyo necesario a las personas cercanas, sentir que estás atendiendo a una persona a quien quieres, para quien deseas que transcurra su estancia en las mejores condiciones; pero, indudablemente, también es un sufrimiento ver cómo sobrellevan la estancia hospitalaria y cómo se deteriora la persona a quien se cuida. A ello hay que añadir que cuando se trata de personas mayores, la tensión a menudo ya se viene sufriendo desde casa y se agudiza en el hospital.

La escasez de personal ha sido denunciada por los diferentes colectivos de médicas/os y de enfermería, pero en ningún caso se habla del apoyo que prestan las familias dentro del hospital. Resulta, cuando menos curioso, que no se hable nunca del cuidado familiar dentro del hospital, siendo evidente que este cuidado es en estos momentos imprescindible. ¿Qué pasaría ahora mismo si no se permitiera (como sucedía hace años) que una persona permaneciera cuidando en el hospital?  Evidentemente sería imprescindible más personal para que realizara las tareas que ahora realiza la persona que cuida.

.- En tercer lugar hay que analizar el trato que reciben las personas que cuidan, que como hemos señalado, sin ellas el deterioro de la atención hospitalaria sería evidente. Es complicado hablar de cómo el personal sanitario trata a las familias, a las mujeres que cuidan. Es evidente que siempre hay personas que son amables, que tienen en cuenta la situación y que al menos no son desagradables, lo que por desgracia no sucede en muchas ocasiones. La médica o el médico correspondiente ni te mira,  pareces invisible, no responde a tus preguntas o lo hace con condescendencia; te informa como si lo que le pasara al enfermo/a no fuera contigo.  Lo mismo sucede con la enfermera/o, no escucha cuando le comentas lo que le está pasando a la persona que cuidas y te contesta, cuando se digna, que todo lo que se está haciendo no es más que “seguir el protocolo”.

Podría llenar una página con los errores que se pueden cometer por no tener en cuenta las condiciones previas al ingreso del/la paciente. No voy a hacerlo porque considero que el personal sanitario  está sometido a fuertes presiones y creo que en conjunto la atención médica en nuestro país es buena  “a pesar de los pesares”. Pero escribo para buscar soluciones.

Los cuidados en el entorno hospitalario vienen a suplir las deficiencias del sistema, ¿por qué entonces no se habla de ello? ¿Por qué no se acepta la realidad y se tiene en cuenta que hay personas, mujeres, que permanecen cuidando día y noche? ¿Por qué no se les escucha cuando señalan cómo ven a sus familiares, puesto que tienen larga experiencia en su cuidado? No pretendo decir que la familia tenga que opinar sobre cuestiones estrictamente médicas, la cuestión es más lógica y más sutil, se trata de establecer un dialogo, de que escuchen tu opinión sobre lo que sabes del día a día de la/el paciente.

Los cuidados son cosa de mujeres, lo hemos señalado en diferentes ocasiones, lo ideal, lo correcto, sería que el sistema sanitario cubriera todas las necesidades médicas y humanas de la persona hospitalizada y que la familia llevara al centro hospitalario el afecto que la enferma o el enfermo necesita. Pero dada la falta de personal sanitario actual, parece complicado que a corto plazo esto sea posible, mientras tanto, humanicemos el trato hacia las familias que cuidan y que desarrollan una actividad imprescindible.

Leo con asombro las declaraciones de la nueva directora del Instituto de la Mujer, Lucia del Carmen Cerón. Ocupa su cargo desde enero y la entrevista se realizó cuando se cumplen diez años de la Ley Orgánica para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres.

 

Sobre el Instituto de la Mujer

No está de más recordar que el Instituto de la Mujer (IM), fue creado en 1983 como Organismo Autónomo del Ministerio de Cultura, siendo su primera directora Carlota Bustelo García del Real, que ocupó su cargo hasta 1988. Desde marzo de 2008 el IM formó parte del Ministerio de Igualdad. En noviembre de 2010, se suprime la Secretaría General de Políticas de Igualdad y el Instituto queda adscrito al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

En 2011 pasa a depender del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad,  se crea la Dirección General para la Igualdad de Oportunidades, cuya directora, Carmen Plaza Martín, asume las funciones de directora del IM.

En 2014 se acuerda la integración de las competencias de la Dirección General para la Igualdad de Oportunidades dentro de los cometidos y estructura del Instituto de la Mujer, que pasa a denominarse “Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades”.

La Ley 16/1983, de 24 de octubre, de creación del Organismo Autónomo Instituto de la Mujer, en el artículo segundo señala:”El Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades tiene como finalidad primordial la promoción y el fomento de las condiciones que posibiliten la igualdad social de ambos sexos y la participación de la mujer en la vida política, cultural, económica y social, así como la prevención y eliminación de toda clase de discriminación de las personas por razón de nacimiento, sexo, origen racial o étnico, religión o ideología, orientación o identidad sexual, edad, discapacidad o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

Algunas de las declaraciones de Lucia del Carmen Cerón

Leyendo la entrevista de la directora, cabe preguntarse si no se ha leído la citada Ley porque, lo que es evidente, es que sus ideas sobre igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres están obsoletas; suelta ideas, cosas que ha oído, pero cuando las desarrolla aún es peor, pues su argumentación carece de fundamento.

Dice: “La ayuda del marido o la pareja es casi nula”, “Por esto la mujer busca ese trabajo temporal, pequeño para ser una ayuda a la carga familiar”. Vaya, pensaba que el concepto de que el “hombre ayuda” o que el sueldo de las mujeres es una “ayuda” estaba superado. Hablar de esta manera supone seguir pensando en un modelo de familia de “hombre proveedor”, “mujer dependiente”.

Respecto a la violencia de género dice Lucia del Carmen Cerón: “Es el peor síntoma de desigualdad entre un hombre y una mujer. Que alguien acabe con la vida de una persona, por celos, por sentimientos… por no sé qué. Es un no sé qué mal entendido. Estamos trabajando”. Pues ya podemos estar tranquilas las mujeres, están trabajando, pero si considera que los asesinatos machistas son consecuencia de los celos, de sentimientos, de no sabe qué, asusta pensar qué van a hacer.

Cuando habla de la Ley de Igualdad dice:

  • “Efectivamente, los planes de igualdad son obligatorios, es decir, tienen que existir sí o sí en las empresas de más de 250 empleados. Lo que pasa es que hay muchas empresas que son PYMES (Pequeñas y Medianas Empresas), con un número de trabajadores mucho menor y que nos están pidiendo apoyo para implantar esos planes de igualdad”.
  • “Todas esas son cuestiones políticas para seguir adelante. En estos momentos la Ministra [Montserrat] está trabajando en el Currículo Ciego, que va dirigido a las empresas, a todas ellas. Tuvimos una primera reunión para determinar grupos de trabajo y vinieron más de 100 empresas. ¡Fíjese la implicación de las empresas!”.
  • “Las empresas, muchísimas, establecen y aplican esos planes de igualdad. Lo que no hacemos, y que intentaremos subsanar, es un seguimiento de esas empresas. De cómo se imponen esos planes de igualdad. Esto es importante. Pero que la mujer de ciencias, física, química, tenga que conseguir llegar a una empresa, también es importante. ¿Que por qué nos cuesta? Pues porque nos cuesta. No le puedo dar una explicación. Cada uno tenemos en nuestra casa determinadas costumbres ¡Y lo que cuesta cambiar una costumbre!”

Respecto al primer párrafo la directora debe recordar que han suprimido las subvenciones a las PYMES para realizar Planes de Igual, ¿cuál es la ayuda que piensan prestar? La segunda cuestión, pensar que el Currículo Ciego va a ser la panacea para eliminar la discriminación, en fin, esperemos que piensen en alguna medida más. La directora está asombrada de que 100 empresas asistieran a una reunión y considera que por ese hecho están implicadas. Recordemos que hay cerca de seis millones de empresas en España. Mejor no comentar. Y eso de que “las cosas cuestan, porque cuestan”, pensamiento profundo.

Cuando habla de los Planes de Igualdad, supongo que sabe Lucia del Mar Cerón, que muchas de las empresas con una plantilla de 250 trabajadoras/es no cumplen con la Ley, y en muchos casos cuando los elaboran, se ve que poco les importa la igualdad de oportunidades, se limitan a cumplir la ley. Basta analizar algunos Planes de Igualdad para comprobarlo.

Podría seguir analizando cada frase de la directora, pero creo que este relato sirve para estar alerta sobre las medidas que se tomen.

 

Paro Internacional de MujeresEl próximo 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, será un día especial, se ha convocado un paro internacional de mujeres para exigir que se tomen medidas contra la violencia machista. Esta idea comienza a gestarse en Polonia  y Argentina. En Polonia el 4 de octubre, organizaciones feministas convocaron un #parodemujeres para protestar contra un proyecto de ley que prohíbe el aborto y condena a la cárcel a las mujeres que lo practiquen. Miles de mujeres salieron a las calles vestidas de negro reclamando el derecho a decidir sobre su propio cuerpo.

En Argentina también hubo manifestaciones el pasado 19 de octubre, cuando una joven de 16 años, Lucia Pérez, fue violada, drogada, torturada y asesinada. Bajo el lema #NosotrasParamos, millones  de mujeres dejaron su puesto de trabajo y salieron a las calles para denunciar los asesinatos de machistas.

El movimiento feminista en España se ha unido a la propuesta internacional convocando un paro de media hora, de 12:00 a 12:30 de la mañana del día 8 de marzo. Se convocan manifestaciones en todas las grandes ciudades para exigir que el gobierno tome medidas ya contra los asesinatos machistas. En Madrid la manifestación de Cibeles a Plaza de España a las 19:00.

#8M Día Internacional de las Mujeres

A nivel mundial se suceden acontecimientos que provocan las protestas de las mujeres. En Estados Unidos, las declaraciones y comentarios machistas de Donal Trump, provocaron las protestas de miles y miles de mujeres.  El  movimiento “Pink Power”  (Poder rosa) se propuso teñir de rosa las calles de Washington. La iniciativa fue secundada en otras muchas ciudades del mundo.

En España, los asesinatos de mujeres no cesan. En la Puerta del Sol de Madrid, ocho mujeres de la Asociación VelaLuz, llevan desde el día 9 de febrero exigiendo un Pacto de Estado contra la #violenciamachista. Algunas de ellas han tenido que abandonar debido a problemas físicos o familiares, las demás permanecen día tras día, con lluvia y frio, exigiendo respuestas. Otras 10 mujeres y un hombre se han unido a la huelga en los últimos días. Apoyemos su lucha, que es la de todas.

Mujeres en huelga en la Puerta del Sol

Cada vez que una mujer es asesinada protestamos, nos indignamos, exigimos medidas, pero no debemos olvidar que el asesinato es el último peldaño en la violencia machista, que antes de ser asesinadas las mujeres sufren todo tipo de violencias, de agresiones que las anulan, las dejan a merced de los maltratadores y esa violencia pasa desapercibida, no se ve.

Son muchas las reivindicaciones que las mujeres tenemos pendientes, igualdad salarial, paridad en puestos de dirección y/o responsabilidad, corresponsabilidad en los cuidados, eliminación de la publicidad sexista, etc., pero indudablemente, eliminar las violencias machistas debe ser una prioridad.

Pero, ¿qué podemos hacer? ¿Cómo exigir al gobierno que se tome en serio las violencias machistas? Lo primero, alzar nuestra voz el 8 de marzo por todas las mujeres asesinadas por ser mujeres, por no someterse a los mandatos que la sociedad les impone. Por todas las mujeres que sufren violencia y se callan, por todas las mujeres que son golpeadas, humilladas, maltratadas y sufren en silencio.

#NosotrasParamos

#NiUnaMenos#NiUnaMenos

 

Escribir sobre la brecha salarial de género parece obligado cuando se acerca el 22 de febrero, Día Internacional por la Igualdad Salarial. Pero resulta inquietante echar la vista atrás, es decir, mirar lo que escribimos los años anteriores para ver lo poco que avanzamos.

Brecha Salarial de Género

La desigualdad salarial entre mujeres y hombres, brecha salarial de género, se mantiene y según destaca el Informe Mundial sobre Salarios 2016/2017, “si bien las diferencias de remuneración basadas en el género se encuentran en todo tipo de empresas, son particularmente marcadas entre las empresas cuyo salario medio es elevado”. Podemos pensar que el menor salario se debe a indicadores como el nivel de instrucción, la edad o la antigüedad, pero no parece ser así según el informe que analizamos. Al contrario, “hay grandes diferencias entre el salario real de las personas y el predictible en función del perfil de competencias”.

La brecha salarial de género afecta a todas las mujeres, sea cual sea su edad, pero es especialmente alta en las mayores de 40 años. La dirección ejecutiva de las empresas es uno de los puestos que mejor salario tiene y aquí la diferencia salarial de género alcanza el 50%.

Cómo afecta esta diferencia salarial

El salario de las mujeres en España es un 19,3% menor que el de los hombres. Esta diferencia salarial influye en las posibilidades de consumo, como analiza el Informe de UGT, España, más cerca del Este de Europa. Los salarios en España más próximos a los países del Este que al resto de Europa“, en todos los países de la Unión Europea, las mujeres reciben salarios más bajos que los hombres y dedican un porcentaje mayor de salario que éstos a la hora de hacer su compra de alimentación.

Estudio UGT brecha salarial

Fuente: España, más cerca del Este de Europa. UGT

Como podemos ver en el gráfico, en todos los países de la Unión Europea, las mujeres emplean en la cesta de la compra una proporción mayor de su salario. Este estudio muestra que en España las mujeres emplean el 8,21% de su salario y los hombres el 9,81%, es decir, la diferencia es de 1,60 puntos y la brecha se sitúa en el 83,69%.

El estudio de UGT analiza los salarios medios por sectores de actividad y en todos los sectores las mujeres ganan menos que los hombres. Otra cuestión a tener en cuenta es que las mujeres trabajan mayoritariamente en sectores de actividad feminizados, en los que el salario es más bajo.

La brecha salarial de género no sólo afecta al momento presente, el futuro de las mujeres se verá afectado. Las pensiones de jubilación de las mujeres son de media un 38,5% menor respecto a las de los hombres en la Unión Europea y del 34% en España.

¿Por qué esta desigualdad?

Ahora toca repetirse, volver a enumerar esas circunstancias tantas veces dichas, escuchadas y que siguen condicionando la vida de las mujeres. Veamos algunas:

  • Las mujeres siguen cumpliendo el rol de cuidadoras que la sociedad patriarcal les impone.
  • Son ellas las que dedican más horas que los hombres al trabajo doméstico.
  • Son ellas las que se apartan temporalmente del mercado laboral, para cuidar a las personas dependientes de la familia.
  • Las empresas las penalizan por ser madres.
  • Las mujeres trabajan en sectores de actividad peor remunerados.
  • Y por un largo etc., de situaciones que hacen que las mujeres se vean atrapadas en el rol de cuidadoras y, como consecuencia, sufran discriminación en el empleo.

Algunas soluciones

Pues vuelta a repetir lo dicho muchas veces, es imprescindible:

  • Eliminar los roles y estereotipos de género.
  • Posibilitar que las mujeres accedan al empleo en las mismas condiciones que los hombres.
  • Penalizar a las empresas que discriminan a las mujeres.
  • Potenciar que los hombres se corresponsabilicen del cuidado, empezando por sus hijas e hijos desde el momento del nacimiento.

Son muchas las cuestiones a trabajar y para que las medidas que se pongan en marcha surtan efecto, las administraciones y empresas tienen que tomarse en serio la igualdad.

A %d blogueros les gusta esto: